Friday, May 21, 2010

Escrito 74 - Discurso Fúnebre para Normanda Gioia Gobbi




Hoy tenemos la difícil misión de despedir de esta Tierra a Normanda Gioia Gobbi, nuestra querida nonna.

¿Cómo resumir toda una vida de dedicación a su familia en unos cuantos párrafos? Es casi imposible. Sólo podemos trazar en tenues pinceladas los muchos años de buenos recuerdos y cariño que nos brindó e inspiró a todos.

En estos últimos cinco años, tuve la fortuna de sostener invaluables conversaciones con ella, en las que rememoraba su infancia junto a sus padres, hermanos, tíos y primos, guardando un lugar especial en su corazón para su nonna Carola.

En Mendoza iba a la escuela, cosa que le gustaba mucho, así como las historias de Martín Fierro, héroe local de la cultura de su patria de nacimiento, su admiración estaba dedicada al General San Martín, quien ella consideraba dio unión a Chile y Argentina, sus dos hogares, y a Evita Perón, quien ella creía fue muy buena con los pobres.

Ella siempre disfrutaba con las canciones tradicionales argentinas y le encantaba cantar "Samba De Mi Esperanza". Me contó que su primo Pirincho había aprendido muchas canciones bonitas en el Servicio Militar argentino y lo recordaba con su guitarra entonándolas mientras todos sus hermanos lo acompañaban.

Nos dejaste tantos recuerdos lindos como los chocolates Bambino y Trencito que buscabas en La Bandera Azul para darnos una alegría. O el infaltable Mantecol. ¿A quién de sus nietos no le llegó un sobrecito con un billetín en su cumpleaños? Todos lo esperábamos con ansias y planeábamos qué haríamos con el. Lo echaremos de menos.

Como tus ravioles de pollo con verduras, que eran los mejores del mundo entero y nunca habrá otros como esos, ni como tu salsa de tomates.

Entre los muchos valores que nos inculcaste, en el que pusiste más énfasis fue el ahorro.

Tu cuento preferido era el de "La Cigarra y La Hormiga" y nos cantabas los versos de Libertad Lamarque: "Hay que guardar, eso conviene, porque el que guarda siempre tiene".

Por todo eso y tantas otras cosas, nunca podremos olvidarte y el amor que sentimos por ti, nos acompañará hasta que nos toque el turno de abandonar este mundo.

Gracias por entregar tu vida a tu familia. Gracias por haber sido nuestra nonna.


Escrito y leído por mí en el funeral del 10 de mayo de 2010.


2 comments:

reltih said...

muy buena despedida.
un abrazo

Jack said...

Mis condolencias por la perdida, Val; se nota por tu despedida que fue una gran persona y seguro que se marchó muy orgullosa de su nieta ;)